¿Porqué puede ser el mediterráneo un enclave geopolítico de interes norteamericano?

Paises al otro lado del mediterráneo: MARRUECOS, ARGELIA, TUNEZ, LIBIA, EGIPTO, PALESTINA, SIRIA Y TURQUIA .

Hace tiempo que nos preguntamos que intereses existen para el ataque que están sufriendo los paises del mediterráneo, entiéndase, Italia, Grecia, España y Portugal. Intereses mucho más complejos que el simple interés de vendernos préstamos que nos privan de soberanía económica. La realidad es que estamos privados de soberanía económica y de soberanía política. No se trata de una conspiración de un personaje concreto ansioso de controlar el mundo, no, se trata de un plan estratégico de una élite para contolar todas las riquezas del mundo y postrar al resto a sus pies. El objetivo final: uranio, gas, petróleo, oro…y el resto de la historia simplemente operaciones diseñadas para cumplir ese objetivo.

Cierto es que si analizamos los hechos acontecidos en las últimas décadas en estos paises podemos comprobar que todos han pasado por el mismo proceso. Una situación de crisis nacional, una putrefacta corrupción de los partidos políticos y un masivo mensaje por parte de los medios de comunicación ( hasta hoy siempre aliados con la élite ) que están haciendo de la campaña anticorrupción el tema diario.

¿Que interés existe detrás de este ataque en contra de los políticos actuales ? ¿Porque las filtraciones de esas corrupciones llegan siempre de fuentes norteamericanas como el New York Times, Wikileaks y demás? En Italia en la década de los 90 Manos limpias (aquí en España Manos Limpias ha iniciado un procedimiento contra Bárcenas) destapó y persiguió la corrupción hasta el punto de un adelanto de elecciones que subió al poder a Berlusconi , hizo desaparecer las fuerzas de la izquierda y dió más votos y fuerza a partidos de la derecha, a esta etapa la llamaron Tangentopoli. Con esto se consiguió un gobierno afín a los intereses geopolíticos de las potencias como Estados Unidos y sus aliados de Israel y la Otan.

¿Es España un enclave geopolítico de interés norteamericano? Hemos buscado información en la red y nos hemos encontrado con esta monografía escrita por Carlos Echevarría Jesús para el Ministerio de Defensa escrito en 2001.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto ‘Undestanding Terrorism’ financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Es Director y Analista del área de Terrorismo Yihadista Salafista.

CONCLUSIONES DE LA MONOGRAFÍA

EL MEDITERRÁNEO:CRUCE DE INTERESES ESTRATÉGICOS

El Mediterráneo es y seguirá siendo una zona de tránsito crucial a escala global; es además punto de encuentro de tres continentes, de zonas de alta integración económica y, en menor medida, política y de seguridad y defensa –como es el caso de la Unión Europea– frente a otras fragmentadas y que incluso sufren de conflictos abiertos o latentes (Oriente Próximo y norte de África), de religiones y culturas y, finalmente, de los contrastes económicos más marcados del mundo. Con tal tarjeta de presentación el mar Mediterráneo es, en buena lógica, cruce de intereses estratégicos, donde actores regionales y también otros foráneos,pero involucrados en los procesos que en él se dan, interactúan.

Junto a las dinámicas clásicas de las relaciones entre Estados, que se dan en el marco complejo marcado por las susodichas características, el Mediterráneo alberga también actores no estatales y es escenario de la interacción de organizaciones internacionales intergubernamentales–Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Unión Europea, Liga Árabe, etc.– y también, dada su flexibilidad, de marcos multilaterales creados por Estados pero de carácter informal (Foro Mediterráneo Diálogo 5+5). Todo ello hace de la región un escenario ideal para aprehender las dinámicas de las relaciones internacionales presentes y futuras, dinámicas que nos obligan, además, a considerar en términos de análisis la región no sólo dentro de sus límites geográficos, sino interrelacionándola con vecindades que incorporan a Europa, en sentido amplio, a zonas adyacentes africanas como son el Sahel o el mar Rojo cuerno de África y, por el este, el Oriente Medio que se extiende hasta los confines de Asia Central.

Desde el punto de vista de la gobernanza marítima, la cuenca mediterránea se caracteriza por la coexistencia del régimen jurídico de la alta mar con el de las jurisdicciones nacionales –todavía en una proporción equilibrada: 46% alta mar; 54% aguas bajo jurisdicción nacional– lo que implica una cierta complejidad a la hora de hacer compatibles los intereses comunes –tanto regionales como de terceros Estados presentes en sus aguas– con los nacionales ribereños.

El proceso de ampliación jurisdiccional, que ha adquirido un nuevo impulso en los últimos años, tiene como consecuencia la generación de nuevas fronteras que a su vez requieren ser acordadas entre los Estados afectados, abriendo nuevos frentes diplomáticos y exacerbando los conflictos preexistentes. Al mismo tiempo, en el Mediterráneo existe una amplia diversidad de estructuras de gobernanza marítima con la implicación de la gran mayoría de los Estados ribereños. Sin embargo, la presencia de esta arquitectura legal e institucional no garantiza un estado ecológico aceptable y pone de manifiesto la insuficiencia de los instrumentos en vigor.

Mientras que la legalidad marítima está suficientemente desarrollada para garantizar aspectos claves del Derecho Internacional –libertad de navegación y libre tránsito por los estrechos–, el deterioro ambiental y los conflictos fronterizos pueden convertirse en nuevos factores desestabilizadores.

Cualquier estrategia de seguridad integral que se conciba para el mar Mediterráneo debe estar fundamentada sobre dos elementos claves: el equilibrio y la integración. Todo ello hace necesario, en las nuevas circunstancias, una mayor implicación tanto de Estados ribereños, como de aquellos extramediterráneos pero con intereses en la zona (principalmente Estados Unidos), así como de las organizaciones regionales (Unión Europea y OTAN) con fuerte presencia en este mar.

La construcción de una seguridad duradera exige una aproximación multidimensional tanto de carácter bilateral como multilateral, que beneficie a todos los actores y permita hacer frente no sólo a los síntomas, sino también a las causas profundas de los riesgos y amenazas para la seguridad.

En definitiva, únicamente una gestión integrada e integral de estos desafíos permitirá dar coherencia y eficacia a las políticas de seguridad diseñadas para dar respuesta a los problemas del Mediterráneo.

Oriente Próximo sigue teniendo su propia dimensión y sigue siendo determinante para una región que lo incorpora sólo en parte, en lo geográfico, pero de lleno en lo geoestratégico, como es el Mediterráneo.

Los conflictos regionales y periféricos, que vienen obstaculizando tradicionalmente cualquier acercamiento en clave de cooperación de los muchos que se pueden inventariar en la cuenca, persisten ahí e, incluso, se ven agravados con la participación creciente de actores estatales y no estatales. El cruce de intereses estratégicos es aquí más visible que en ningún otro rincón del mar Mediterráneo. La participación en positivo de potencias ajenas geográficamente a la región sigue siendo imprescindible y las perspectivas de arreglo de los distintos conflictos que aquí se yuxtaponen siguen pareciendo lejanas.

Éstos han venido lastrando las iniciativas de diálogo y de cooperación mediterráneas. No obstante, cabe destacar que, si los altos objetivos fijados por esas iniciativas no van a alcanzarse de momento –pues no se crea la necesaria confianza entre sus participantes–, sí es preciso, y posible, que se aprovechen estas relaciones multilaterales para alcanzar logros más limitados pero que permitan avanzar.

A las dificultades descritas han de añadirse las económicas, que es preciso ubicar en el marco de la actual crisis global. En una zona en la que más allá del hecho de representar una frontera Norte-Sur nos encontramos con una cierta homogeneidad en lo que a los países de las orillas sur y este, con la excepción de Israel, respecta, sí es preciso hacer algunas consideraciones globales seguidas de otras más particularizadas.

Todos los países estudiados necesitan de reformas estructurales en el ámbito de la gobernanza –las instituciones estatales sufren de un deterioro estructural, están deslegitimadas y marcadas por lacras como la excesiva burocratización, el clientelismo y niveles excesivos de economía sumergida–, la diversificación de las economías que no existe y la falta de integración regional, empezando por la dimensión Sur-Sur.

Si no se avanza por el sendero de las reformas en profundidad las fluctuaciones de los mercados internacionales seguirán teniendo un duro impacto en estos países. El panorama previsible es muy delicado pues, ante la ausencia de dichas reformas, los signos de recuperación económica que se han venido dando no conllevan una mejora en términos sociales y la frustración se incrementa.

Los dos grandes productores de hidrocarburos de entre los países estudiados: Argelia y Libia, siguen siendo monoproductores y se ubican en el epicentro de ese cruce de intereses estratégicos que caracteriza al mar Mediterráneo, pero deberían de ser precisamente por ello los que más avanzaran por el sendero de las reformas y de la diversificación económica para mejorar su posición internacional de forma estable.

 

Acceso a la monografía completa PINCHA AQUÍ

 

Otros enlaces utilizados

TANGENTOPOLI PINCHA AQUÍ

MANOS LIMPIAS PINCHA AQUÍ

Información complementaria ¿Obama y Putin van a repartirse el Medio Oriente? PINCHA AQUÍ